Renovarse

Mi deseo mayor en la vida es viajar, y ayudar a otr@s a que también puedan hacerlo para experimentar la belleza de la vida y el aprendizaje que genera 🙂
Hoy quiero contarte esto:
El águila es el ave de mayor longevidad de su especie: llega a vivir 70 años.
Pero para llegar a esa edad, a los 40 años deberá tomar una difícil decisión.
A los 40 años, sus uñas están apretadas y flexibles, sin conseguir tomar a sus presas de las cuales se alimenta.
Su pico largo y puntiagudo se curva apuntando contra su pecho.
Sus alas están envejecidas, pesadas, y sus plumas, gruesas: volar se hace ya muy difícil.
Entonces el águila solo tiene dos alternativas: morir o enfrentar su doloroso proceso de renovación, que durará 150 días.
Este proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga necesidad de volar.
Después, al encontrarse en el lugar, el águila comienza a golpear con su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo, y luego espera hasta el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas y talones.
Cuando los nuevos talones comienzan a nacer, empezará a desplumar sus viejas plumas.
Después de 5 meses sale para el famoso vuelo de renovación que le dará ¡30 años más de vida!
En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación, aunque sea difícil y doloroso.
Para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor.
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