Dos aventuras en Vietnam

Creo que nunca les conté algunas de mis aventuras en mi viaje a Vietnam…

Una es un tanto graciosa ahora que la recuerdo, pero la verdad es que en ese momento me pareció muy incómodo todo.

Yo había ido con amig@s, y ya nos estábamos yendo a Bangkok, Tailandia, para lo cual decidimos reservar un taxi el día anterior (y lo pagamos) a fin de que nos pasara a buscar por nuestro hotel a una determinada hora de la mañana temprano para llevarnos al aeropuerto donde ya teníamos un vuelo.

El auto no llegaba y pedimos en recepción que llamaran por teléfono al lugar donde lo reservamos. En eso, viene un auto y el asistente del hotel habla con el chofer y nos indica que entremos.

Una sub-aventura (aventura dentro de otra) fue que desafiamos (nuevamente) la muerte al ir en taxi hasta el aeropuerto por la ruta: el chofer aceleró e iba esquivando coche por coche, sin detenerse, como en los videojuegos… Lo que yo no quería que ocurriera era que apareciera en algún momento el cartel de “Game Over” con musiquita tristemente burlona… Me ajusté bien el cinturón y me encomendé al destino, que me llevó, finalmente a tomarme el avión.

Cruzar la calle en Hanoi, Vietnam

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Pero resulta que cuando bajamos, el chofer nos dice (no recuerdo bien cómo) que debemos pagar un monto. Yo había visto el contador y nunca entendí por qué corría si nosotros ya habíamos pagado un monto fijo, pero no dije nada porque confié en que el asistente del hotel le había preguntado a este chofer si era el de la agencia que nosotros reservamos. Y al parecer no lo era y comenzó a enojarse. Nosotros le mostramos el recibo de lo que habíamos pagado y el hombre nos dice algo así como que había una confusión, que él no era de ahí, y nosotros le dejamos ese recibo… Al final, el hombre se fue enojado y nosotros nos fuimos a tomar el avión… Ojalá haya podido cobrar ese viaje con la agencia que no nos mandó el coche…
Estas cosas pasan cuando no entendés nada del idioma, en un país un tanto caótico, y al parecer ni siquiera entre ellos se entienden…

 

La siguiente aventura es mucho más educativa y feliz. Habíamos llegado a un hotel en Vietnam luego de nuestro crucero por la Bahía de Ha Long y nos dividimos para caminar y pasear… Encontramos un lugar de donde se oía música, risas, baile, y decidimos ir a chusmear (“vi luz y entré”). Resultó ser una celebración por el cambio de estación, en la que veíamos a una chica a la que se la maquillaba en escena, y se repartían billetes (que luego nos aclararon que eran de fantasía, pero parecían reales y al día de hoy no sé cuáles son; para peor, los mezclé todos y ahora tengo miedo de usarlos y que me digan que quiero estafar a la gente). Una chica muy amable, que era la sobrina de la mujer protagonista en escena, nos explicó lo que comento en el siguiente video que muestra un pedacito del evento:

Según pudimos entender, ésta es una celebración vietnamita que se realiza en cada cambio de año y de estación: se agradece al Rey y a la Reina y se les pide buena fortuna para la nueva etapa, con mucho entusiasmo. Visten y maquillan a una mujer, con muchos colores llamativos, en escena, la adornan, y luego ella baila mientras los demás aprecian la celebración y tocan panderetas, cantan y rezan (vi una señora en postura de rezar con vehemencia, como rogando mejor suerte en el nuevo período). Comen unos panquecitos dulces de coco que convidan a los asistentes. También regalan "dinero de la suerte", que creo que es de fantasía. Me resultó muy interesante la experiencia porque, si bien no comparto estas creencias que desconocía, es algo que me pareció hasta mágico. Además, tuvieron la apertura, cuando nos vieron, de invitarnos a participar y explicarnos de qué se trataba todo y qué significado tenía 🙂

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Y todas estas cosas pasan cuando somos espontáneos y dejamos que nuestro viaje nos elija a nosotr@s, que nos guíe, y fluimos con él: lo mejor ocurre cuando dejamos de planear y permitimos que todo fluya, mirando todo con ojos de magia y asombro.

La vida es un viaje, y, como dice Aniko Villaba, de todo se puede hacer un relato, incluso de nuestra vida cotidiana: ¿qué aventuras han tenido últimamente?
*Consigna inspirada en el blog escritura creativa de Aniko Villaba: mirá a tu alrededor, pensá en lo que te acaba de ocurrir, en lo que está ocurriéndote y cómo surgió, de dónde nació esto que te está pasando ahora, en la historia de la taza que estás agarrando… todo es material de relato 🙂

Por tu atención, muchas gracias 🙂

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1 comentario

  1. Me sorprendió el incidente del taxi-remis al aeropuerto. En que decís son caóticos? (para saber) y de la misma forma que somos acá…? (aparentemente si….), claro sumado lo del idioma…me imagino. Muy lindas experiencias ale. Con respecto a a celebración por el cambio de estación, lo había visto en su momento el video, creo lo compartiste en su momento. Pregunta, las celebraciones se hacen en cada cambio de estación o solo la que presenciaste en particular? y Por que?. con respecto a los billetes….mi abuela cuando murió en 2009, tuvimos que sacar sus cosas de su dto y demás le encontramos guardados muchos billetes de la época de Eva Perón. y ya hacía tiempo andaba mal de la cabeza pobrecita, y una vez la encargada del edificio la mando llamar a mi mamá porque mi abuela le había pagado las expensas con plata de la época de Eva Perón…jajaja, ella se lo aceptó gentilmente porque no quería decirle que no era de curso legal, la quería mucho, entonces por eso la llamó a mi mamá…

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