Viajar, el juego y la magia: “Consagra la vida a la verdad” (o “Viajar os hará libres”)

Hoy hice caso a mis palabras: siempre digo que para viajar no hace falta mucho dinero, siempre hay formas de hacerlo y puede ser a un lugar cercano; como mencioné ayer en mi charla de viajes: “puede ser al parque de la esquina, mirado con ojos de turista, con genuina curiosidad (…) Solo hay que saber observar, ser curios@s y asombrarse; y a veces hay que salir del lugar propio para poder asombrarse y reflexionar sobre él”…  Creo en el poder y la magia de los viajes y siento verdaderamente que hay que aprovecharlos no solo para entretenerse sino también para conocerse a sí mism@ (como indica el aforismo griego inscrito en el pronaos del templo de Apolo en Delfos), ya que un mundo con gente que se conoce, que aprende y que explora es un mundo más feliz. Así que, aprovechando el hermoso día de hoy, hice un viaje al parque de la esquina de mi edificio, literalmente. Es la Plaza Lavalle, de Tribunales (San Nicolás), que en frente tiene otro parque.

Elegí primero el de enfrente, y di la vuelta a la manzana… Vi a personas tomando sol, otras tomaban mate, otras hacían ambas cosas, sentadas en reposeras que habían traído de sus casas, o en los mismos bancos de la plaza, o sobre una manta (o su propia ropa) en el pasto. Niños que andaban en bici o en patines mientras les pedían a sus padres que los vieran hacer sus proezas: “¡Mirá, má! ¡Mirá, pá!”. Los árboles estaban florecidos y uno particularmente llamó mi atención:

Seguí caminando y vi una mujer que se lavaba las manos en una canilla. Estaba un tanto desalineada, llevaba un bolso un poco polvoriento y sucio, y hablaba sola… Decía algo así como “Te voy a sacar todo… Te vas a quedar sin nada”. No había nadie cerca… Sonaba furiosa…

En ese momento decidí alejarme de ahí y seguí caminando, y de repente se me dio por pensar que quizás sus palabras podían tener un significado en mi vida (aunque rogué que, justo ésas, no) y recordé que había un “ejercicio” que alguna vez escuché o leí en algún lado que consistía en prestar atención a nuestro alrededor para “ver mensajes”… Dicen algun@s que la vida/el universo nos da señales de diversas formas y hay que estar atent@s para poder verlas. Entonces decidí jugar a eso y hacerme una pregunta acerca de qué tengo que hacer con respecto a un tema de mi vida, cómo conseguir un resultado específico en esa área… Y en eso veo lo que supongo, según este juego, sería la respuesta (abajo del año):

Suponiendo que esto fue azar, quiero decir lo que dije ayer en mi charla: para mí el azar es un elemento bastante incomprensible y, por tanto, mágico. A veces me pregunto si lo que surge, en realidad estaba predestinado, decidido de antemano, o simplemente fue azar…
Esta especie de juego de buscar y encontrar señales me parece entretenido y siento que tiene un poco de “magia” también. Y le encontré una gran relación a todo con esa frase que apareció cuando hice mi pregunta para mis adentros: tiene que ver con ser genuin@s, con hacer lo que es verdadero para nosotr@s, y en mi caso es viajar, porque siento que viajar me hace libre, lo mismo que la frase bíblica dice de “la verdad” (y aquí aclaro que, en realidad, no soy religiosa porque siento que la religión, como todo en la vida, es un camino personal que cada quien irá descubriendo, quizás con viajes también, según sus propios momentos, y que es lo que cada quien elija que sea y tendrá el significado que desee, porque los significados para la vida propia los pone quien vive esa vida, así que solo su interpretación será la correcta para ella misma)… y a esto, justamente, lo descubrí viajando, dando charlas de viajes, y yendo al parque de la esquina por ese impulso a viajar y hacer caso a mis propias palabras… y al hacerme caso a mí misma estoy “consagrando mi vida a la verdad”, lo cual, como viajar, me hace más libre, gracias a lo que podría pensar que el universo me está señalando que voy por buen camino 🙂

Ésta es, desde luego, la lectura que yo quiero darle… pero es la que me sale y me surge. Otra no se me ocurre porque quien recibe esos mensajes soy yo, que soy la misma que los interpreta. Así que la mía sería la interpretación más válida para mi propia vida 🙂

Ese mensaje está en un edificio de un colegio, y supongo que sería como su lema. Si lo que significa es que sus egresados deben ser genuinos, hacer de su vida lo que más les guste y trabajar por su verdad (ya que ésta, a veces, es subjetiva y es la que cada uno vea dependiendo de su respectivo punto de vista pues, como decía un docente mío, “vivimos en un mundo de interpretaciones”), me parece el mejor consejo. Fue el que, de alguna manera, di en mi charla ayer (y, dicho sea de paso, otras charlas trataron temas como la magia de la vida y los juegos, muy conectados con viajar, con lo que ocurre en los viajes y con lo que aquí menciono y me ocurrió porque yo, en este viaje a la plaza, fui en busca de eso e hice que pasara). Y esta charla que di fue la que justamente me inspiró a hacer este “viaje al parque” gracias al cual vi ese mensaje que, ya antes de salir de mi casa, estaba llevando a cabo para hacer caso a mis propias palabras y “consagrar mi vida a mi verdad”. Por eso, una vez más, siento que, al menos en mi vida, viajar es la respuesta a todo: es mi religión, y me hace libre al ayudarme a descubrir mi propia verdad, la de ser feliz viajando.

Y como siempre digo, de corazón y genuinamente, de verdad: Por tu atención muchas gracias 🙂

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1 comentario

  1. Excelente art’iculo, muy lindas tus citas y ejercicios, muy buena tu introspección.

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